Ofrenda primera

mayo 23, 2014


No espero el retorno del río
que sale de su cauce.
El agua va a otros ríos:
así son los torrentes
llegan como gracia oscura
no se sabe de dónde
ni quiénes morirán de sed.
Yo jamás espero
tener de regreso lo perdido.
Cada serena mañana
digo adiós a todo lo que se va
aún antes de que haya partido:
¡hasta nunca!
La recompensa no será para
quien hizo la ofrenda.
A veces, en vuelo raso,
el ave es bocado para el león
el mosquito, para la araña
y ese es todo el bien
que (re)conozco:
el dolor que alimenta
a inocentes fieras.
Esta es mi sangre
este es mi cuerpo
escrito está.

Anuncios