Diario 31. Las cosas que he visto y he pensado en estos días: ¿Todavía duermes?
diciembre 30, 2011
El tiempo es la tragedia que nos sucede, a todos.
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Tres de la tarde, aproximadamente (no tengo reloj en la casa nueva). Leo y mis manos tiemblan. Me doy cuenta de que el estremecimiento tiene que ver directamente con el corazón. Si los latidos se aceleran, las manos crepitan más. ¿Qué será de aquellos que sostienen firmes una hoja de papel como si con dos tenazas de hierro? ¿Cómo estarán de estáticos sus corazones?
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Cuando cierro los ojos, sigo viendo. Nada queda afuera: todo está adentro.
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En mis diarios yo me borro (como ser que se vincula y tiene un entorno real). Anoto poco, en extremo poco, sobre detalles domésticos y cotidianos. Por ejemplo, no tomo apuntes de lo que comí o del clima o de nombres de personas. Sólo consigno sensaciones: mi reacción a todo es escribirlo. Si intento saber el porqué, me respondo que quizá se deba a esas ganas de ser en otros, sin nombre, sin patria. Pero así me anulo, porque no soy alguien en quien los otros puedan ser. La rosa quiere narrar de la espina universal, pero apenas se da cuenta de que es enredadera.
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Todo afuera es tan de otros
poco queda para ti
si tienes ganas de subir las escaleras
recuerda que no son tuyas.
¿Todavía duermes?
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Pienso que hay quienes corrompen el amor, le dotan de aristas innobles, cercenan el brote puro para ramificarlo en tentáculos. Hacen eso y contemplan el devenir, impávidos, como si se inyectaran una sustancia convulsiva y esperasen sus efectos desprovistos de toda emoción. Y este atentado contra el amor —su amor— es quizá la única forma que hallaron para que no se les haga tan insoportable una nueva pérdida.
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¿Adónde se ha ido tan pronto el ángel que te habitaba? El chico sentimental ha pasado a ser el hombre cansado, alistándose, ya sin alas, para su próxima migración (nocturna).
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Cuando todo es nuevo alrededor, una caricia —y hasta la risa—, la misma, te asusta. Siempre estás en posición de huir o encogerte, para ponerte a salvo.
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Anda, deshazte
y regresa: ligera: semilla
¿no puedes?
[apuntes dispersos del 2011]